Hacer la comprar durante la cuarentena se ha convertido en un ejercicio de paciencia y educación. Educación para soportar las colas, las enormes colas que día tras día se repiten a la entrada de los distintos establecimientos de la ciudad.

Farmacias, supermercados, panaderías o fruterías limitan el aforo en sus instalaciones, para que puedan mantenerse las distancias de seguridad. Después del festivo y a la puertas del fin de semana, fueron muchos los ciudadanos que decidieron abastecerse.

Os dejamos algunas de las fotografías que nuestros lectores nos envían.